Para mí son todas herramientas y cada herramienta es la mejor para determinadas situaciones, zafa en otras y no va ni para atrás en otras. Si sos fotoperiodista de guerra, un flash de estudio te es tan útil como como un cenicero en una moto. Si hacés fotografía de moda en exteriores al mediodía y querés meter el sol en la toma, un flash de cámara por potente que sea no te sirve ni para empezar a hablar.
Y en el medio hay un montón de grises que seguramente se pueden cubrir con ambas alternativas, aunque siempre hay alguna mejor que otra.
Lo que es innegable es que al ser las cámaras cada vez más sensibles, se abren las puertas para hacer cosas que antes eran impensadas, como sacar fotos en una iglesia ya no sin montar flashes de estudio sino sin siquiera usar flash. Esto antes era imposible. Como mucho mucho antes era siquiera imposible una fotografía de acción porque para un retrato la gente tenía que quedarse inmóvil varios minutos...

Los que a mí me parecen super atractivos son los flashes de cámara de tipo "bulb" (¿traducción? ¿algo así como "de bombilla"?). Son flashes de cámara pero construidos y pensados como un flash de estudio, como pueden ser los
quantum o ahora unos que salieron nuevos de Yongnuo, vendidos a través de
Cheetah.