Autor Tema: Morena, la beba que murió porque Alperovich no le dio el avión sanitario  (Leído 565 veces)

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Leonel Adaro

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Algo nuevo para los chochamus que se quejan porque no lo hay. Bue, nuevo, nuevo no es, digamos que es otro hecho mas de "hijoputismo" de los K, pero este viene acompañado de por ese halo de cinismo que tanto les gusta mostrar.

Para ustedes muchachos, los apludidores foqueros..

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EL CUENTO A LOS TUCUMANOS:  JOSÉ ALPEROVICH Y BEATRIZ ROJKÉS EN ABU DABI DISFRUTANDO DE LAS MIL Y UN NOCHES…


 
Mientras 4 de cada 10 tucumanos se mantiene por debajo de la pobreza, se conocieron imágenes del lujoso viaje de la pareja Gobernante.  Una de las provincias con mayor muerte infantil.   Allí montan un jorobado y aquí a los que ellos joroban.
 
El lujo desmedido que rodea el estilo de vida de los Gobernantes de una de las provincias más pobres del país contrasta con el de un pueblo que, en su mayoría, subsiste gracias al trabajo rural, a planes sociales o a empleos de salario mínimo, sin obra social ni aportes jubilatorios.

Ocurrió en noviembre de 2012. Alperovich y Beatriz Rojkés abordaron un avión con destino a los Emiratos Árabes, el país que ofrece el turismo más lujoso y caro del mundo.
Los acompañaban en el viaje el Ministro del Interior, Osvaldo Jaldo; el cuñado del Gobernador, Carlos Rojkés y el Senador Sergio Mansilla. Se avecinaba para todos ellos –salvo Mansilla- un período de campaña electoral febril, en el que se plebiscitaría la tercera gestión de Alperovich.
El hotel en el que se hospedaron está considerado como el más lujoso jamás construido.

Se llama Emirates Palace y fue inaugurado en Abu Dabi, la isla capital de los Emiratos Árabes, en el año 2005. Tiene 302 habitaciones y 92 suites, parking para 2.500 vehículos, dos piscinas, una playa privada y un helipuerto. Sus cúpulas son de oro puro, así como los detalles de las suites, en tanto que el piso y los balcones son de mármol. Las tarifas van desde los 2.000 a los 20.000 dólares por noche.
 
¿CON QUÉ “LO PAGARON”?
El Gobernador Alperovich no sabe cuánto cobra. En enero de este año había dicho que su sueldo era de unos 16 o 17 mil pesos, pero luego, su propio Secretario de Prensa, Marcelo Ditinis, salió a aclarar que era de 24 mil.

En tanto, su esposa percibe ingresos totales como legisladora unos 45 mil pesos mensuales.
Es decir que, juntando ambos sueldos, sólo podrían haber pagado tres noches de las más baratas del Emirates Palace, o bien, sumando los sueldos de todo un año, cuatro noches de las más caras. En total, un viaje de 10 días puede haber costado, incluyendo pasajes y comidas, 270 mil pesos en su versión gasolera; y cerca de 2 millones de pesos en su versión más lujosa.

Beatriz Rojkés es la Senadora mujer más rica de la Cámara Alta, según se desprende de su declaración jurada de 2011.
Sobre la fortuna total de José Alperovich reina un absoluto misterio: nadie sabe cuánto tiene, porque en Tucumán –a diferencia de la Nación- no existe una Ley de Ética Pública que lo obligue a presentar declaraciones juradas. Tampoco puede ser enjuiciado por enriquecimiento ilícito, porque él mismo disolvió la Fiscalía Anticorrupción en 2005.
 
MIENTRAS TANTO, EN TUCUMÁN
Mientras los viajeros montaban a camello, visitaban mezquitas y se tomaban fotos (que luego Jaldo y Carlos Rojkés se encargarían de cuidar como a su vida), Tucumán ardía. El 8 de noviembre la Plaza Independencia estallaba: más de 20 mil personas exigían fuertes cambios en la gestión de Gobierno, especialmente en lo que hace a la corrupción.
Era jueves. El día anterior, como todos los miércoles de los últimos 10 años, los Jubilados de la Plaza reclamaban su 82 por ciento móvil y exigían que, de una vez por todas, el Gobernador les conceda una audiencia.

Un día antes, como todos los martes de los últimos siete años, Alberto Lebbos, acompañados de centenas de víctimas de la impunidad, marchaba exigiendo que por fin Alperovich dijera el nombre del asesino de Paulina Lebbos, que había anunciado saber en 2006, y que nunca hizo público.




Es un volver a matar a Morena, la bebé que falleció por la falta del avión que Alperovich usa para sus viajes. Es una burla a la mitad de los trabajadores en negro, al 40 por ciento de personas en situación de pobreza, a los 52 mil indigentes que tiene Tucumán.

La obscenidad, la ostentación, el abierto despilfarro de los Gobernantes de una de las provincias más pobres en el hotel más lujoso de oriente medio son más que una postal de la desigualdad: son la representación de la injusticia.
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Y despues algunos energumenos hablan de milicos asesinos...