Este año anduvimos con mi mujer de paseo por España, con Lisboa como bonus track. El itinerario nos lo marcaron 3 factores: la ubicación de nuestros amigos, la cantidad limitada de días (22) y la duración del Carnaval de Cádiz (ciudad donde vive uno de mis amigos). Así, nos concentramos en lo que se pudiera hacer con Madrid y Cádiz como centro, con la escapadita mencionada a uno de mis lugares en el mundo, la bellísima Lisboa, adonde si me lo propusieran me iría a vivir sin dudarlo un segundo.
Dos personas con cámaras digitales, ustedes se lo imaginan, sacamos muchísimas fotos, demasiadas para mostrar en un foro. Los que gusten de la fotografía de viajes, si son capaces de soportar las ocasionales fotos de amigos y viajeros (no muchas, pero las hay) pueden ver la selección de las fotos ordenadas por destino en
este vínculo. A lo largo de la semana voy a ir poniendo de distintos lugares, y, de más está decirlo, charlotear de viajes y destinos es una de mis actividades preferidas en la vida, así que si alguien piensa viajar por alguno de estos lugares y quiere datos, no tiene más que pedirlos.
Empiezo el viaje, vaya a saber uno por qué, por el final. Tal vez porque fue uno de los puntos altos del viaje, porque fue el único lugar donde sentí ese frío europeo que esperaba y que me falló, vaya uno a saberlo, pero bueno, el relato fotografico comienza por Segovia, a media hora de viaje desde Madrid en un coqueto tren Avant de alta velocidad.
Sabrán disculpar algunos artefactos y rarezas de compresión en algunas, pero las tengo en un tamaño muy grande, y las estoy conviertiendo por lote con el FastStone...
Segovia es especialmente reconocida por su acueducto romano, de fines del siglo I o principios del II. Es la obra de ingeniería romana más importante que queda en España, es imponente, y junto con el Alcázar y la Catedral, el motivo por el que Segovia es Patrimonio de la Humanidad.


La Catedral de Santa María, la última catedral gótica construida en España está considerada como la obra maestra del gótico vasco-castellano y se la conoce como “La Dama de las Catedrales”. En la plaza, como en tantas ciudades europeas, sin importar el frío, el mercado callejero.

El día nos fue turísticamente muy favorable: pudimos disfrutar de la nieve, pero no en tanta cantidad como para que molestara, y alternó entre nubes negras y un reconfortante sol radiante. Camino al Alcázar, el viento me regala un "momento decisivo".

La vista llegando al Alcázar y el Alcázar propiamente dicho.



La vista hacia la Catedral desde arriba del Alcázar.

Interiores del Alcázar.




Para finalizar, algunas mas del acueducto, bicho fotogénico si los hay.




Y por último, una foto que hicimos siempre que la luz y el tráfico lo permitieron

