Aclaración: Este objetivo no necesita ninguna presentación. Y mucho menos voy a ser yo quien venga aquí a descubrir la pólvora ya que está más que probado.
Este es un post de respuesta a Jonathan por una pregunta que me hizo. Pero por supuesto que cualquiera puede opinar y responder.Jona: Ya sabés que me cuesta poco hacer este tipo de pruebas. De hecho ya la iba a hacer aunque no me hubieses preguntado.
No es muy científica porque para eso se deberían usar los cartones esos que miden la resolución de los lentes en cantidad de líneas. Pero valga como una primera aproximación.
Primero que nada explico por qué quería este lente.
Para retrato suelo usar el Sigma 24-70 para planos abiertos. El Nikon 85 1.8 para medio cuerpo. Y el Sigma 150 fundamentalmente para exteriores o para planos cerrados y primeros planos en estudio.
En el estudio que uso habitualmente el 150 me es incómodo por el espacio. Y me obliga a cambiar constantemente entre el 150 y el 85. Primeros planos con el 150, planos medios con el 85.
Si quiero hacer un primer plano con el 85, la focal es un poco justa para determinadas caras. Ya que me obliga a acercarme bastante y no todo el mundo es fotogénico a esas distancias.
En estudio la luz y el fondo están controlados con lo cual suelo usar difragmas entre f/5.6 y f/11. Pero en exterior prefiero desenfocar más y siempre trato de ir a 2.8. Lo mismo en u interior que nosea estudio.
El 85 1.8 (creo que al 1.4 no le ocurre) es una óptica excelente. Con una definición impresionante incluso a 1.8, pero el problema que tiene es que a aberturas grandes (de 1.8 a 2.8) y con luz de contra, tiene en zonas de alto contraste (por bordes) más aberraciones cromáticas que las que estoy dispuesto a aceptar. Eso a veces me da unos halos lilas o verdes en el borde las siluetas como en
esta foto: se ven en la cabeza del perro.
Como a mi me gusta la nitidez y los desenfoques, siempre voy persiguiendo esas metas en mis lentes. Entonces buscaba un objetivo que me permitiera moverme en el estudio sin tener que cambiar entre el 85 y el 150 constantemente. Y que en exterior al abrir diafragma minimizara las aberraciones. El 135 DC me encanta pero me hubiera resultado largo para el estudio.
Hasta aquí la justificación de la compra.
Vamos al análisis, si es que se le puede llamar así.
Es una pieza de colección. Metálica, de excelente construcción. Me sorprendió que traiga las tapas nuevas de Nikon, creía que sólo las traían los AF-S.
Una queja: Al igual que todos los lentes Nikon, ni si quiera los caros de alta gama, trae un estuche. Nikon debería aprender de Sigma en ese aspecto.
Primero que nada, el fetiche: ¡qué bien que queda puesto en la cámara!
El bokeh. Diafragma f/2, dial DC en 0.
Se nota cláramente la zona enfocada y el desenfoque por delante y por detrás.
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Bokeh muy suave, muy agradable. Si tocaba el DC el desenfoque cambiaba pero también me perdía nitidez en la zona enfocada con diafragmas muy abiertos (f/2 y f/2.8). Por lo que llegué a la conclusión que para esos valores mejor no tocar el DC.
Nitidez. Pruebas con diafragmas desde f/2 a f/8.
Un rinconcito de mi escritorio.
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Detalles al 100% de la foto anterior
El foco está en el número 160 rodeado por un círculo. Cada foto progresa un paso de diafragma.
No hay edición alguna, tal cual como salieron del raw, exportadas desde el Lr sin enfoque.
f/2
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f/2.8
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f/4
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f/5.6
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f/8
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Como era de esperar, a f/2 si bien es nítido, es un poco blando por falta de constraste. Pero mejora mucho en f/2.8 y luego sigue una mejora más lenta hasta f/8.
Hasta ahora por suerte no encontré las aberraciones que tanto temo.
Por último una prueba de campo con mi piloto de pruebas habitual:
