Aqui una pequeña recreacion de este grandioso detective. Ademas de las imagenes, algunas de sus fraces celebres para que tengan una idea quien es.

-Caramba, caramba, el señor Tío Duro en persona. ¿A qué debemos tal honor?
-Umney me está esperando.
-Señor Umney para usted, compañero.
-Y Umney a secas para usted, hermana.
Montó en cólera inmediatamente.
-¡No me llame “hermana”, detective barato!.
-Pues no me llame “compañero”, secretaria carísima. ¿Qué piensa hacer esta noche? No me diga que sale otra vez con cuatro marineros.

El sentido común es el defensa del lunes por la mañana que habría podido ganar el partido si hubiese formado parte del equipo. Pero no juega nunca. Está en los graderíos con una botella en el bolsillo. El sentido común es el hombrecillo de traje gris que nunca se equivoca al sumar. Pero casualmente siempre hace cálculos con el dinero de los demás

-¿Cómo puede ser tan dulce un hombre tan duro? -preguntó con curiosidad.
-Si no fuese duro, no estaría vivo. Si no pudiera ser dulce, no merecería estarlo.

-No veo que haya motivos para andar con tapujos -saltó-, y no me gustan sus modales.
-Los suyos tampoco me entusiasman demasiado -dije-. Yo no deseaba venir aquí; usted me llamó. Me tiene sin cuidado que se haga la elegante delante de mí o que desayune con whisky. Tampoco me importa que enseñe las piernas. Son piernas preciosas y da gusto contemplarlas. Me importa un bledo que no le gusten mis modales: son bastante detestables y lo lamento durante las largas veladas de invierno. Pero no intente sonsacarme.

Me dolía el cuello. Me afeité, tomé una ducha y me fui a la cama. Permanecí acostado de espaldas escuchando, como si muy lejos, en la oscuridad, pudiera oír una voz, una de esas voces calmas y pacientes que lo aclaran todo. No la escuché y sabía que no la escucharía nunca.